Mi testimonio

Mi testimonio

─── Pasaje preferido

Isaías 42:16

“Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé”.

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Años dedicados a Cristo
─── Conóceme

¿Quién soy?

Me llamo: Santiago Salvador, soy licenciado en Teología y también en Pedagogía y durante muchos años he sido maestro de secundaria, además soy músico, locutor, actor y 
mago(ilusionista)

Infancia

Nací en un hogar cristiano aprendiendo de la Palabra de Dios a muy corta edad ...

Músico

A los 12 años me bauticé y en la iglesia descubrí mi pasión por la música ...

Estudios

Mi preparación en Pedagogía y Teología ha sido clave para fortalecer mi ministerio pastoral y ...

Referencias

Pastores que han acompañado mi ministerio y confirman con su respaldo el llamado de Dios ...

Mi Infancia

Nací en un hogar cristiano aprendiendo de la Palabra de Dios a muy corta edad, siendo un niño me rendí a los pies de Cristo, crecí en el ambiente de la Iglesia Bautista Bethel en Azcapotzalco, fue ésta quien me vio nacer, crecer y permanecer en ella por más de 25 años.

Soy testimonio de cómo Dios se manifiesta en nuestras debilidades. Desde mi nacimiento enfrenté problemas de la vista, pues nací sin iris. En mis primeros años pude contemplar los colores, el mar, las estrellas, los cuadros de mi padre y el mundo que me rodeaba.

La debilidad visual también me expuso a burlas y discriminación de niños, maestros e incluso familiares. Sin embargo, en medio de esa experiencia descubrí un refugio en la radio, un espacio donde encontré un mundo nuevo. Allí aprendí a esconderme detrás de mi voz y, al mismo tiempo, mostrar el ser humano que soy.

En mi juventud tuve la oportunidad de participar en diversos programas radiofónicos del Grupo IMER (Instituto Mexicano de la Radio). Mientras tanto, crecí entre tratamientos oftalmológicos; los médicos aseguraban que seguiría viendo igual, pero en mi corazón presentía la llegada de la ceguera.

A los diez años, en un proceso de apenas cuatro meses, mi campo visual se fue reduciendo hasta perder la vista por completo a causa del glaucoma, la presión alta en los ojos.

No, me desesperé; puse mi situación en manos de Dios. Sin miedo, confié en que, si Él decidía quitarme la vista física, me daría una visión espiritual más profunda.
Acepté esta limitación con paz, aferrándome a sus promesas y reconociendo que Dios tiene planes bien definidos.

Sé que Él tiene poder para sanarme y que lo hará en su tiempo, no en el mío. Tengo la esperanza de que algún día recuperaré la vista: si es aquí en la tierra me gozaré, y si es en el cielo, lo primero que veré será el rostro de mi Señor Jesucristo.

Dios me sostuvo desde el inicio. La primera muestra fue mi silencio ante la situación: pasó un año y medio antes de que otros se percataran de mi ceguera. Cuando lo hicieron, comenzó mi rehabilitación.

Aprendí el sistema braille y a utilizar el bastón blanco, pero continué estudiando en escuelas regulares. Así, mi vida siguió siendo prácticamente normal en la escuela, en la radio y en la congregación.

Ministerio musical

A los 12 años me bauticé y en la iglesia descubrí mi pasión por la música. Comencé a tocar de manera lírica el acordeón y el piano, iniciando así un ministerio musical que me llevó a participar activamente en la alabanza: tocando, cantando y dirigiendo grupos corales.

En la escuela dominical impartí mis primeras clases a niños, y más adelante prediqué, enseñé a jóvenes y participé en trabajo misionero en Chimalhuacán, Coacalco y Arcos de los Remedios.

 

Estudios

Al elegir mis estudios superiores ingresé a la Universidad Nacional Autónoma de México, Campus Acatlán, donde me gradué a los 23 años como Licenciado en Pedagogía. Durante esa etapa, Dios me condujo a una iglesia Bautista en Tlalnepantla, Estado de México, donde serví como pastor por tres años y medio.

Con el deseo de seguir preparándome para el ministerio pastoral, estudié la Licenciatura en Teología en el Instituto Teológico Internacional “Vida Nueva para el Mundo”, Campus Norte en Tlalnepantla. Actualmente curso la Maestría en Teología Sistemática en el mismo instituto, fortaleciendo mi formación académica y espiritual.

Hoy me congrego y sirvo en la Primera Iglesia Bautista de Azcapotzalco, en la Ciudad de México, continuando con el llamado que Dios me ha dado.

Todo lo que soy y lo que hago es gracias a Dios, porque Él me ha levantado, me ha puesto en el lugar donde estoy y me ha dotado de habilidades únicas para servirle de corazón.
Reconozco que sin Su gracia, no sé dónde estaría hoy. Por eso mi vida entera la he entregado a Jesucristo, mi único Señor y Salvador.

─── Pastores que han acompañado mi formación y servicio

Referencias pastorales

A lo largo de mi preparación académica y ministerial he contado con el respaldo y la guía de pastores comprometidos con la obra de Dios en México. Sus enseñanzas y consejos han sido fundamentales para fortalecer mi fe, mi servicio en la iglesia y mi formación teológica. Estas referencias pastorales confirman el llamado que Dios ha puesto en mi vida y la seriedad con la que busco servirle en el ministerio.

El Pastor Emilio Escobar Picaso fue una figura clave en mi vida espiritual. Me conoció desde niño y siempre me brindó apoyo y orientación en el camino ministerial. Durante pandemia, el Pastor Emilio partió con el Señor, dejando un legado de fe y servicio que continúa inspirando a quienes lo conocimos.

Emilio Escobar Picaso
Pastor PIBMina

He conocido a Santiago desde que colaboró tocando en los cultos de capilla y participó en el ministerio “Mensaje de Vida”.  Su compromiso y servicio fortalecieron la vida espiritual de la comunidad. Su fidelidad en la formación de ministros y su entrega al Señor han sido un ejemplo constante.

Daniel Jiménez Torija
Profesor Seminario T Bautista

Durante dos años tuve a Santiago sirviendo conmigo en la Iglesia Evangélica Bautista “Victoria en Cristo” de Polanco. En ese tiempo lo vi predicar, enseñar y dirigir la alabanza con fidelidad y pasión. Su servicio dejó una huella en la congregación, fortaleciendo la adoración y edificando la vida espiritual.

David Alberto Casana
Profesor Seminario Teológico Bautista Mexicano

He acompañado a Santiago por más de 25 años en la Iglesia Bethel. Lo vi enfrentar la pérdida de la vista, aprender a tocar el acordeón, enseñar a niños y participar en campamentos. Así como de su formación en locución y estudios universitarios. En todo este tiempo he visto en él un corazón dispuesto a servir y una vida entregada al Señor.

Manuel Martínez Garibay
Pastor Bethel